La Cuaresma es un tiempo que muchos reconocen por sus signos y símbolos: la ceniza, el color morado, el ayuno, la limosna, el camino hacia la Pascua. Sin embargo, no siempre estos signos logran tocar la vida ni despertar preguntas profundas; a veces se repiten como gestos conocidos, pero poco comprendidos. Por eso, este año te invitamos a vivir la Cuaresma de manera más consciente, dejando que cada signo y cada práctica iluminen tu vida y te conduzcan a una conversión auténtica del corazón. La Iglesia de Santiago ha preparado un recurso pastoral especial para vivir esta Cuaresma y nos invita a redescubrir los signos y símbolos de la Cuaresma y la Semana Santa no como tradiciones del pasado, sino como gestos vivos y significativos que, leídos en clave simbólica, se abren a un sentido más profundo. Desde allí, dialogan con la experiencia personal y comunitaria, iluminando la fe, la vida cotidiana y el camino espiritual de quienes desean vivir estos tiempos litúrgicos con mayor conciencia y profundidad.
