Partió al encuentro con Dios Padre el 18/09/2026
Hernán fue mucho más que nuestro fundador. Fue un hermano que estuvo siempre atento a cada uno, alentando, acompañando y preocupándose con cariño por la vida de quienes formábamos esta familia. Esa cercanía y preocupación constante le ganaron, con todo nuestro cariño, un nombre que permanecerá para siempre entre nosotros: “El Gurú”.
Schoenstattiano de corazón, vivió intensamente su alianza con la Mater, llevando a María en el corazón y procurando que ella estuviera también presente en la vida de cada uno de sus hermanos.
Y hoy, precisamente en un 18, día de Alianza, nuestra Madre lo ha llamado a celebrar junto a Ella el encuentro definitivo con el Padre.
Hernán, querido gracias por haber encendido esta madrugada que tantos seguimos viviendo.
Tu semilla permanece viva en cada Madrugador, en cada Rosario del Alba, en cada Misa, en cada mesa compartida y, especialmente, en cada gesto de fraternidad que nos enseñaste.
Nos unimos en oración por su eterno descanso y acompañamos con especial cariño a Rodrigo, Juan Pablo, hermana Mariela y nuestra querida Rosita Escanilla, pidiendo a la Mater que los cobije bajo su manto y les regale el consuelo y la esperanza de la Resurrección.
Querido Hernán, nos volveremos a encontrar en el Santuario eterno, junto a la Mater.
Hasta entonces, seguiremos madrugando… porque la misión que comenzaste continúa.
Descansa en paz, Hernán.
¡Un abrazo hasta el cielo!
“Nada sin Ti, nada sin nosotros.”
Madrugadores de San José – Santuario Tabor de Peñuelas
ón.
Partió al encuentro con Dios Padre el 22/08/2026
Arturo Ulloa, fue un gran cristiano y fiel madrugador de Montahue. Quienes le conocieron lo recuerdan como un gran caballero. Nuestras condolencias a su esposa, hijas y nietos.
Partió al encuentro con Dios Padre el 03/08/2026
Claudio Cisternas fue, ante todo, un hombre de profunda fe, un esposo y padre ejemplar, siempre preocupado por el bienestar de su familia, a la que amó y acompañó con dedicación, entrega y un permanente testimonio de valores cristianos.
Muy querido por sus amigos y compañeros de trabajo con quienes compartió siempre en un ambiente de gran cordialidad y verdadera amistad.
Como discípulo de Cristo, vivió su Fe con coherencia y alegría. Siempre estuvo dispuesto a evangelizar, sirviendo al Señor y a la Mater con humildad, generosidad y un espíritu incansable de servicio. Su vida fue un reflejo del Evangelio, sembrando esperanza y acercando a muchos al amor de Dios.
Como coordinador de la Comunidad de Madrugadores de La Matriz, fue un guía cercano y fraterno. Participó fielmente en las madrugadas y encuentros, motivando con su ejemplo, fortaleciendo la vida comunitaria y preocupándose especialmente por quienes más necesitaban apoyo, consuelo y compañía. Su liderazgo no se basó en la autoridad, sino en el servicio, la escucha y el testimonio.
Aun cuando su enfermedad fue debilitando sus fuerzas, nunca dejó de preocuparse por su comunidad ni por mantener el vínculo con la parroquia, donde también destacó por su compromiso espiritual y su disposición a colaborar en la misión evangelizadora de la Iglesia. Hasta el final, su preocupación estuvo puesta en los demás antes que en sí mismo.
Hoy damos gracias a Dios por el regalo de su vida. Claudio deja una huella imborrable en su familia, en su comunidad y en todos quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Su ejemplo de padre, cristiano y servidor permanecerá vivo en nuestros corazones.
Lo recordaremos siempre con profundo afecto, gratitud y cariño, con la certeza de que el Señor, a quien sirvió con tanta fidelidad, ya lo ha recibido en su Santo Reino, donde descansa en la paz y el gozo de la vida eterna.
¡Descansa en la paz del Señor, querido amigo y hermano Claudio!
Amén.
ón.
Partió al encuentro con Dios Padre el 22/07/2026
Víctor partiste al encuentro con Dios Padre, el que tanto amaste y seguiste en tu vida, fuiste un leal y fiel Madrugador de San Francisco, ejemplo de católico y cristiano, siguiendo fiel el camino de Jesús
Siempre atento a las necesidades de otros, a colaborar en todo lo que pudieses, aportando ideas a nuestra comunidad, eras el encargado de llevar los registros de cada madrugada, la lista de los asistentes, registrar a los nuevos madrugadores, pedir que los incorporaremos al whatsapp, además de recoger las donaciones en dinero de cada madrugada.
Fuiste un buen padre para tus hijos, siempre preocupado de ellos y ayudándolos en todo lo que pudieras, en el negocio de tu hijo o en la parcela de tu hija, buen abuelo y bisabuelo
Como integrante del coro, siempre estuviste para acompañar en cada misa o celebración que nos tocó animar, preocupado de asistir a los ensayos, (cuando hacíamos).
Hacías todo lo posible por no perderte una madrugada, solo no venias por razones de salud o estar apoyando a tu hija en su parcela, dijiste mas de una vez que la madrugada te llenaba el alma y te renovaba la fe, tal como lo hace con cada uno de nosotros, por ello sabemos que siempre estarás presente en nuestras madrugadas y pidiendo al buen Dios por cada uno de tus hermanos madrugadores
Siempre estará en nuestros corazones. VICTOR AVALOS LUENGO, Madrugador por siempre, Descansa en Paz.
Partió al encuentro con Dios Padre el 19/07/2026

Patricio fue un hombre sencillo, profundamente católico y comprometido con su fe. Junto a su querida esposa, Olguita, dedicó parte importante de su vida al servicio de la Iglesia como catequista, sembrando valores cristianos y acompañando a muchas personas en su camino de fe.
Partió de madrugada como buen madrugador, destacó por su espíritu generoso y solidario. Siempre estuvo dispuesto a tender una mano a quien lo necesitara, apoyando silenciosamente a hermanos de comunidad que requerían ayuda para participar en encuentros nacionales o atravesaban momentos difíciles, especialmente cuando faltaba el trabajo. También fue uno de los primeros socios de Radio Madrugadores donde cada mes hacía su aporte. Su vida fue un testimonio concreto de fraternidad y servicio.
Fue un fiel participante de los Rosarios del Alba, un lector comprometido en las celebraciones litúrgicas y un colaborador constante en la vida del Santuario. Muchos lo recuerdan con cariño por su permanente disposición para servir, especialmente cuando, con una sonrisa sincera y acogedora, recorría la asamblea durante las misas dominicales pasando la colecta. También fue un integrante fiel del coro cada vez que la comunidad era llamada a cantar y animar la liturgia.
En el Santuario Tabor se ganó el aprecio y el cariño de todos quienes lo conocieron, siempre de la mano de su Olguita. Su sencillez, alegría, espíritu de familia y profunda fe marcaron la vida de nuestra comunidad. Fue un hombre que vivió con coherencia sus convicciones, un esposo y padre dedicado, un hermano de Alianza fiel a la Mater y un madrugador por vocación y convicción.