La actividad se inició bajo la mística de la montaña, con un grupo de integrantes que pernoctó en el recinto tras una cena de camaradería el viernes 24. Al alba, un segundo contingente se unió para dar comienzo, el sábado 25, a las 07:00 horas, al momento de oración y reflexión en la Capilla Nuestra Señora de las Nieves. Contamos con la presencia de representantes de las comunidades de Limache Lourdes, Limache Viejo, Aconcagua, Bellavista y Rancagua.
El encuentro permitió vivir un momento litúrgico al primer rayo de sol, fortaleciendo profundamente los lazos de fe y la fraternidad masculina. Tras la jornada de oración, los asistentes disfrutaron de un desayuno fraterno y de una enriquecedora visita al Museo del Montañés, donde la historia y la gloria institucional se hicieron presentes.
Quisiera destacar que el lema de la Escuela, “Persevera y Vencerás”, caló hondo en nuestro espíritu. Comprendemos que, tanto para el soldado como para el hombre de fe, madrugar es la primera victoria del día; es el acto de disciplina que nos permite conquistar nuestra voluntad antes de enfrentar los desafíos del camino.
Con la esperanza de que la Providencia lo permita, y contando con su valiosa autorización, aspiramos a coordinar futuros encuentros donde puedan integrarse también los miembros del Ejército que deseen participar de esta vivencia.
Patricio Guerra Ugarte, Madrugador de Rancagua









