Según Google madrugar es la acción de levantarse temprano por la mañana, generalmente antes del amanecer o en las primeras horas del día. El término proviene del latín vulgar maturicare, que significa “hacer algo pronto” o “madurar”.
Según la Real Academia Española (RAE), madrugar tiene tres acepciones principales:
- Levantarse temprano: Es el uso más común, referido a salir de la cama al amanecer.
- Anticiparse: Actuar con rapidez para tomar ventaja sobre los demás.
- Aparición temprana: Cuando algo sucede o aparece antes de lo previsto.
Para nosotros, los Madrugadores, madrugar es regalarse a sí mismo, a Dios, y a los hermanos de comunidad, el primer tiempo del día, para encontrarse cara a cara con uno mismo, con Dios y con la comunidad. Algo tan sencillo y sin otros fundamentos más rebuscados, que con el paso del tiempo hemos sido capaces de descubrir, conquistar y llenar de contenido.
Hoy, la comunidad de Rancagua, cumple 37 años de madrugadas. Somos, porque Dios lo quiso así, por ningún mérito especial, excepto por lo que Dios vio en estos débiles, pero dóciles instrumentos, la comunidad fundadora de esta corriente de vida que ya tiene cerca de 500 comunidades en 20 países; unos 8.000 hombres. ¡Qué regalo para nosotros y para nuestra Iglesia universal!
Días como estos son una oportunidad para renovar el compromiso con la Obra encargada por Dios, recordar nuestros inicios para volver a encendernos en esos valores e ideas que nos motivaron a salir prestamente, de madrugada, de la cama para “hacer algo pronto o madurar”…
Vivamos con intensidad, con un corazón abierto y siempre dispuesto a “escuchar” lo que Dios nos quiere decir en cada madrugada, en la vivencia misma, en el silencio de la oración o en la conversación con algún hermano. La verdadera madrugada se vive de quincena en quincena. Es en el diario acontecer donde tenemos que dar testimonio de lo que la madrugada ha hecho en nuestras vidas, de nuestra transformación o conversión.
Compartamos esta Buena Nueva (la madrugada) con otros hombres que están alejados de la Fe. Abrir nuevas comunidades debiera ser parte de nuestra misión y propósito personal. Hay muchos hombres esperando esta invitación.
19 de Marzo de 2026
Octavio Galarce


Muchas apreciado Octavio por tu reflexión que realmente nos llama a navegar mar adentro en el misterio de la madrugada y seguir yendo al encuentro de varones que anhelan estar más cerca de Dios y esperan que la mano de un hermano se extienda para invitarlo madrugar para enriquecer su vida espiritual.