“Peregrino de la Aurora” es el poema que logró el primer lugar del Concurso Literario.
Autor: Marcelo Gomez – Ugo Pietracupa.
Madrugador de la Zona Mater – CABA – Argentina.
Peregrino de la Aurora
A ti hombre alegre, que despiertas a la vida cada día.
Sueñas lo que anhelas y te animas a transformar lo simple y cotidiano
en sagrado para el otro.
Hombre madrugador, despierta al mundo,
Es por eso que caminas, es por eso que despiertas.
Si te inquietas, cada entrega te apacigua, al saber quién te recibe;
y te alegrarás en la alegría de saber que compartes esta dicha.
Pureza de María, despiértanos siempre.
Que no haya alma triste cuando tu voz susurre al alba.
A ti hombre paciente, que despiertas a la vida cada día.
Tienes una gracia regalada, y la compartes;
por eso tu fe no se impone, solo es simple y acompaña.
Y tus palabras no hieren, solo alabas y agradeces.
Con tu oración forjas algo nuevo en madrugada:
un puente, un camino, una esperanza; un sendero para ti y para otros.
Es la misión que llevas, silencioso, abrazando a Dios cada mañana.
Esperanza de María, despiértanos siempre.
Que no haya alma dormida cuando tu voz susurre al alba.
A ti hombre confiado, que despiertas a la vida cada día.
Cuando el amanecer de este tiempo construya cada vida,
que tu andar sea junto a María.
Con voz de Madre que al corazón invita, en su Santuario,
donde todo empieza, se enlaza el alma al amor y el amor en fe infinita.
Camina ya, sin miedos y comprende que la vida es mucho más que algún tropiezo,
que la vida se camina con hermanos verdaderos.
Humildad de María, despiértanos siempre.
Que no haya alma temerosa cuando tu voz susurre al alba.
A ti hombre, peregrino de la aurora, es por eso que despiertas cada día.
Camina ya, y como un niño ve al abrazo de tu Madre.
Y llama a muchos, a contarles tu experiencia,
que la vida se enriquece y multiplica en la esperanza.
Se alegre, se paciente, se confiado y se valiente;
y madruga peregrino a la oración y a la vida,
junto al hermano y al amigo.
Y a ti Maria…, despiértanos siempre.
Que no haya alma dormida cuando tu voz susurre al alba.
